PENÚLTIMO ACTO DE LA ACTUAL CAMPAÑA

Con gran éxito de público y crítica, como se suele decir en las representaciones teatrales, hemos clausurado el penúltimo acto de este año 2022 que, a pesar de los vaivenes del clima, hemos cerrado más que satisfactoriamente gracias a la colaboración de los socios que sacrificaron varias horas de su tiempo («time is money», que dirían los ingleses) para que la actividad culminara con unos resultados altamente gratificantes. Sin querer olvidarme de ninguno, agradecer de modo especial a Aladino que, en víspera de matanza y víspera de convertirse en abuelo, no tuvo inconveniente en recoger una buena caja de ejemplares aunque después no pudiese acudir a la exposición.

La primera actividad, centrada en la casa parroquial de Cangas del Narcea; consistió en la clasificación de los ejemplares recolectados en días previos. A las 11:00 quedó abierta al público curioso que se acercó a verla, allí se les resolvieron las dudas que se planteaban sobre comestibilidad, características, consejos para la recolección… Fue, sin lugar a dudas, un momento muy gratificante para los socios que prepararon la muestra, ya que fueron felicitados por varios asistentes, algunos de ellos llegados desde diversas partes de Asturias, que se marcharon sorprendidos de la cantidad de ejemplares recogidos.

En la exposición se mostraron más de setenta especies, cantidad nada desdeñable debido a la adversidad meteorológica. Más teniendo en cuenta que muchos de los ejemplares se desecharon por estar en malas condiciones, y, que por falta de espacio, quedaron más de una docena de especies sin colocar (rúsulas, lactarios, macrolepiotas…) Puestos a agradecer no quería dejar pasar la oportunidad de recordar al señor cura de Cangas por permitirnos usar la casa parroquial para esta actividad, teniendo en cuenta que estaban realizando las actividades para la Confirmación con jóvenes de la parroquia.

Por la tarde, una vez clausurada la exposición, acudimos al auditorio de la Casa de la Cultura un buen grupo de personas a la charla impartida por José Manuel Rodríguez «Ramallo», micólogo ya familiar en nuestras salidas, que versó sobre aspectos iniciáticos de la micología y que estuvo salpicada de anécdotas divertidas. La charla resultó amena y el ponente, con su entusiasmo, logró mantener la atención de los asistentes a pesar de que la materia era un poco ardua para aquellos que se acercaban por primera vez al mundo de las setas. Gracias, Ramallo, te debemos una, aunque nos hayas bajado la moral con la peligrosidad de comer edulis, portentosum y coprinos.(Vamos a seguir degustándolos, eso sí, con moderación).

Una vez concluida la actividad, el grupo se dirigió a La Perla a dar cuenta de una cena que se prolongó hasta bien entrada la noche.

A la espera del show-coking, actividad que baja el telón, por seguir con el símil teatral, Salud y suerte.

Exposición micológica y charla de iniciación a la micología

Como se puede apreciar en el bello cartel, el próximo sábado vamos a reunirnos de nuevo para presentar a las gentes de la comarca un muestrario de las setas que podamos recolectar en nuestro afán por difundir la cultura micológica.

Tal vez llega la actividad un poco tarde en el calendario, pero las circunstancias meteorológicas adversas impidieron hacerlo en fechas más propicias.. Esperamos poder presentar, con la colaboración de socios y allegados una amplia variedad de setas. Desde aquí solicitamos encarecidamente la colaboración de todos para hacer una exposición digna.

Reseñar asimismo la presencia de José Antonio Rodríguez «Ramallo» que impartirá una charla sobre aspectos de la micología que habitualmente pasan desapercibidos para un recolector de setas e incluso para aficionados más expertos. Esperamos veros allí y obtener provecho de tan interesante actividad.

Hoy la galería de fotos va de Ascomycetes. A ver si reconocéis alguno (seguro que sí)

PRÓXIMAS ACTIVIDADES

La adversidad de las condiciones meteorológicas supone una rémora a la hora de planificar cualquier actividad que reúna mínimas garantías de éxito. Este año nos viene sucediendo, al menos en Asturias; que la climatología nos ha jugado malas pasadas. ¿Cuántas veces habremos salido este curso en busca de setas y llegamos a casa con la cesta vacía o con unos pocos ejemplares de consolación? Evidentemente el cambio climático está aquí. Día tras día se baten records si no es por temperaturas es por precipitaciones. A nosotros nos ha tocado bailar con la más fea de las posibilidades: sequía, calor y viento abrasador, no les ha sucedido lo mismo a nuestros vecinos leoneses o gallegos que están disfrutando a estas alturas de la lluvia que regó sus prados y montes.

Este preámbulo es para justificar que, en ciertas ocasiones las actividades no se realizan cuando se quiere, sino cuando se puede. Pues bien, La Exposición Micológica anual que organiza la asociación hemos tenido que posponerla para los días 26 y 27 de noviembre. Eso sí, esta exposición será complementada con una charla del micólogo lacianiego José Antonio Rodríguez (Ramallo) titulada «Iniciación a la micología», en la que con su habitual pasión nos introducirá en detalles que en ocasiones se nos escapan sobre la importancia de los hongos en la conformación de nuestra vida tal como la disfrutamos hoy.

Y como fin de fiesta por cierre de temporada micológica nos queda por citar el habitual showcooking, como dicen los castizos, o cooking show en la lengua de Shakespeare, o demostración culinaria en castellano, que correrá a cargo de nuestro chef habitual y tendrá lugar en la Escuela Hogar el día 11 de diciembre y a la que se ha invitado a dos micólogos de renombre como son el propio Ramallo y Luis Calvo, micólogo valdesano y uno de los participantes en la exposición de Ezcaray.

VIAJE A EZCARAY (XXX JORNADAS MICOLÓGICAS)

Con ánimos renovados iniciamos este viaje después de dejar atrás la pandemia. Largo trayecto nos quedaba por delante, pero la ilusión de retomar la normalidad previa al confinamiento hacía que el esfuerzo mereciese la pena.

La llegada a Ezcaray se produjo, tal como estaba previsto, en plena noche. Allí cada cual se acercó a sus alojamientos respectivos a dejar los bártulos y, mientras unos se quedaban en sus habitaciones cenando y descansando, otros, los más inquietos, prefirieron hacer un recorrido por la villa, bien en busca de un paseo gratificante o de un lugar para reponer fuerzas y disfrutar de los placeres de la fría noche riojana.

La mañana siguiente nos sorprendió con temperaturas próximas a 0 grados centígrados. De todas formas el cielo estaba completamente despejado y hacía presagiar, como así sucedió, un tiempo ideal para pasear por los montes próximos a la villa (el grupo setero) o por la propia villa de Ezcaray, que lucía sus mejores galas, (el grupo excursionista).

Cargados con los aperos propios de micófagos (cesta, navajas,…) tomamos rumbo a Valgañón, sito a pocos kilómetros de Ezcaray, donde esperaban otro grupito de gente y los guías que nos iban a acompañar y asesorar en nuestro recorrido. De la excelencia de los guías que acompañaron al grupo más numeroso a la desidia total del guía que acompañó al grupo más pequeño (en el que yo me encontraba) hubo una diferencia abismal. De todas formas se recogieron una buena cantidad de especies destinadas a la exposición, amén de otras setas destinadas a nuestras cocinas particulares.

La comida se solventó en un bar de Ezcaray a base de platos riojanos. La tarde se desarrolló apaciblemente por las calles de la villa en la que nuestro grupo se hizo notar por la vistosidad de nuestra indumentaria. A la hora de la cena cada uno resolvió su papeleta como buenamente pudo o quiso ya que la oferta no era demasiado abundante. Vuelta a los alojamientos para conciliar el sueño a la espera de que amaneciera nuestra última mañana en La Rioja.

El domingo nos recibió con la misma climatología: frío, seco y soleado. Tras el desayuno quedaba esperar el comienzo de la exposición micológica. Ésta, que se celebraba en la Plaza de la Verdura contaba con expertos micólogos como nuestro paisano de Valdés, Luis Calvo, miembros de la asociación Errotari de Durango (Esteban Ruiz Pastor o Martín López Cueto) entre otros. El esfuerzo realizado por la asociación Amigos de Ezcaray, el ayuntamiento y vecinos dio como resultado un magnífico ambiente en el pueblo debidamente engalanado para el acontecimiento con diversos y sorprendentes motivos micológicos.

En la exposición se catalogaron cerca de 300 especies de hongos, algunos de ellos aportados por miembros de nuestra asociación como Spathularia flavida, Langermannia gigantea o Pholiota destruens. Lamentablemente, y debido a causas ajenas a la organización el estado en el que se presentaron algunos ejemplares no era el idóneo ya que la sequía dejó a muchas especies sin el aspecto típico que deberían tener para ser reconocibles.

El regreso a la tierrina se realizó sin contratiempos y la ovación dedicada a los organizadores del viaje al desembarcar en Llano fue una clara demostración de resiliencia: las dificultades encontradas durante estos tres días fortalecieron, aún más si cabe, la cohesión del grupo.

Tres miembros de nuestro grupo con Carmelo Úbeda, «alma mater» de la exposición micológica.

En la foto de abajo Esteban Ruiz Pastor (sociedad micológica Errotari de Durango) clasifica las especies recolectadas.

También hubo tiempo para pasear y alternar.

SENDERUELA, A DISPOSICIÓN DE QUIEN RECLAME SU PRESENCIA

El sábado 22 de octubre, reclamados por el colectivo Eixe de Pola de Allande, acudieron a la cita dos miembros de nuestra asociación. No podemos, por menos, dejar de sentirnos orgullosos de la importancia que Senderuela está adquiriendo en el área suroccidental de Asturias. No es la primera, ni tampoco será la última vez, que acudimos a la demanda de asistencia experta en el asunto que centra nuestra actividad.

Cartel de la salida

Si en ocasiones se siembra la duda sobre el interés espurio o pecuniario que guía a ciertas asociaciones, tenemos que afirmar que en este caso sí que hay un interés implícito, pero es el interés más desinteresado que podamos imaginar. Es el interés por extender el conocimiento del mundo micológico a aficionados y profanos que estén dispuestos a aprender algunas nociones básicas sobre el mundo de las setas.

A la búsqueda del hongo

En esta ocasión la faena les tocó a Toño (como siempre) y a Ovidio(ayudante de lujo), los cuales guiaron la actividad a través de los montes de La Llama. Y aunque el tiempo no fue un buen aliado para conseguir una recolecta abundante, los participantes disfrutaron de la salida y aprendieron a reconocer algunas setas.

Dando explicaciones

Espero que, al menos, la comida en el Casino haya servido para recompensar, en parte, el esfuerzo realizado por los dos miembros de nuestra asociación en su labor de divulgación.

Recordar que el próximo sábado hay salida a la zona de Cangas y animar al personal que se vaya apuntando para saber cuántas personas van a participar.

Para terminar, comentar que la salida a Ezcaray está prácticamente rematada a falta de algún pequeño detalle, con el convencimiento de que será una salida memorable por el interés que despiertan en todo el estado español las jornadas micológicas de dicha localidad riojana.

Salud y setas.

SALIDA A RAÑADOIRO Y CERREDO

Día 15 de octubre. Ya mediado el mes era de esperar que a estas alturas de curso las lluvias hubiesen hecho aparición regando con profusión campos y bosques y creando un ambiente favorable para la aparición de nuestros preciados hongos. Desgraciadamente la meteorología se ha vuelto decididamente en contra de los recolectores de setas y no nos permitió llenar los cestos como cabría haber esperado y hubiésemos deseado.

El primer punto de exploración congregó al grupo en el puerto de Rañadoiro. El día estaba ideal para dar un largo paseo por los caminos y eso fue lo que hicimos, escudriñando taludes, rincones, claros de bosque… sin demasiado éxito. Tal vez el más afortunado fue Diego, que dio con un grupo de Hydnum repandun y algún Hydnum rufescens (gamuzas o lenguas) además de un grupo abundante de Helvella crispa (crispilla). Por supuesto también se dejaron ver un buen número de variadas especies que, a pesar de no tener valor culinario suficiente, son de aquellas que hacen las delicias a cualquier aficionado a la micología. Abajo incorporaré varias fotos de ellas.

Intecambio de impresiones en Rañadoiro

La mañana se nos fue en esos menesteres. Como ya iba acercándose la hora de comer, acudimos al área recreativa de El Rebol.lal para dar cuenta de nuestras viandas. El suelo estaba alfombrado de castañas que sirvieron para remontar la moral del grupo, alguno de cuyos componentes hizo una limpieza exhaustiva del suculento fruto. Otra vez fue Diego el que pudo recoger los Cantharellus cibarius (rebozuelos), que escondidos bajo la hojarasca apenas dejaban asomar sus cabezas amarillas.

Comida terminada, estómagos satisfechos

Para el segundo punto de exploración nos decidimos a acercarnos al robledal de Cerredo. La tarde nos regaló, como ya lo había hecho la mañana; un tiempo espectacular. Monte arriba llegamos al lugar señalado por Fina como sitio ideal para recoger Craterellus cornucopioides (trompetas) y, efectivamente; alguna pequeña cestita se llenó. No fue una cosecha abundante pero suficiente como para quitar el mal sabor que nos había dejado la mañana.

A la hora de retirar, Toño, que previamente había visualizado desde el coche varios grupos de Macrolepiota procera optó por detenerse en un par de puntos de la carretera y ello sirvió para llenar alguna cesta con este hongo del que posteriormente se preparó una sabrosa cena en la que participaron varios miembros de la expedición.

Cena a base de lepiota
Vaya, no parece que lo hayan pasado muy mal.

Un paseo por las tierras altas de Degaña

¡Ya llegó la hora hora de hacer una salida en condiciones «normales»!

Después de una semana lluviosa parecía llegado el momento de acudir al monte a ver en qué estado podíamos encontrar la aparición de las setas por las «Highlands» de Cerredo. Si el resultado no resultó tan productivo como cabía esperar a día 1 de octubre, no faltaron a la cita un numeroso número de especies, aunque, eso sí, pocas que pudiesen satisfacer nuestras aspiraciones gastronómicas. Solamente un par de Boletus edulis, media docena de trompetas y unos preciosos Coprinus comatus.

Una infructuosa primera escala del viaje en los robles de Cerredo que le dieron a Isa la escasa satisfacción de encontrar las trompetas (pocas) y a Aladino encontrar dos pequeños Pleurotus ostreatus.

Como el hambre empezaba a hacer acto de presencia, sobre todo en la sección infantil del grupo, replegamos a la zona de salida y emprendimos ruta carretera arriba hacia La Collada, lugar donde extendimos nuestros manjares y aplacamos cumplidamente nuestras necesidades de avituallamiento. Afortunadamente el día era espectacular y pudimos dar cumplida cuenta de la «merienda».

Después de reposar nuestra comida emprendimos de nuevo la ruta hacia la cabaña vaqueira, ya sita en tierras leonesas, donde dimos cuenta de un par de boletos preparados por Ovidio y Toño que se repartieron entre los participantes del grupo y los integrante de una expedición en todoterreno que se sumaron a la degustación.

Particularmente me gustaría destacar la presencia de José Antonio, más conocido como Ramallo, un lacianiego que nos acompañó y nos enseñó, como experto micólogo que es, diversos trucos para reconocer hongos poco frecuentes o incluso algunos que siendo habituales en nuestras salidas no teníamos correctamente identificados.

De vuelta a nuestro vehículos se deshizo la expedición y cada uno retornó a sus domicilios con la satisfacción de haber pasado, a pesar de la escasa recolección; un día estupendo.

A continuación voy a insertar algunas fotos de la salida. Espero sean de vuestro agrado.

En la galería apilada aparecen un Pycnoporus cinnabarinus, una Morganella piriformis, una Psilocybe semilanceata, un Marasmius epiphyllus, un Lycoperdon perlatum, un Tricholoma ¿album? y un Pleurotus ostreatus.

Primera parada: robles de Cerredo
Comida en el área recreativa de La Collada
Ramallo fotografiando especímenes ante la mirada atenta de dos aprendices
Reposo en la cabaña vaqueira de Veiga’l Palu
Una nota de esperanza: el futuro de la micología.

COMIDA DE HERMANDAD EN CAMPU´L RÍU 2022

Un año más hemos celebrado la comida tradicional en el área recreativa de Campo del Río. He decidido añadirle el término «hermandad» porque creo que esta palabra se ajusta a la realidad de lo que allí se vivió. Sin discordancias, en un ambiente sumamente agradable, transcurrió una jornada que para algunos se inició muy temprano y para otros se prolongó hasta que la ausencia de luz natural nos obligó a replegar e iniciar el camino de regreso a nuestros respectivos hogares. Decir que el tiempo acompañó desde el principio hasta el final de la jornada pese a las previsiones meteorológicas.

Por supuesto creo que debemos agradecer a Carlos, Mario y Quique el madrugón que se pegaron y la labor que realizaron al pie de la parrilla, sustituyendo con notable solvencia la ausencia de Jose. Desde luego la carne se constituyó en plato principal de la comida( costillas de cerdo y vacuno, chorizos criollos, chosco, salchichón.. . Se echó en falta la paella de Choni, pero el cereal llegó al final en forma de un suculento y magnífico arroz con leche.

Después de la comida «cada mochuelo a su olivo», los viciosillos de la partida tuvieron su lugar al lado del chiringuito, los paseantes también tuvieron la oportunidad de rebajar la tasa de colesterol camino a la tejera, los más reposados tuvieron su tertulia en el propio campo.

Posteriormente, en un acto completamente democrático y transparente, se eligió el lugar al que este año queremos realizar la salida de fin de semana. Entre Tabuyo (León) y Ezcaray (La Rioja) resultó elegido este último lugar, si se puede encontrar alojamiento suficiente y manutención adecuada al presupuesto será esta localidad riojana el destino de nuestro viaje.

No podía faltar un pequeño incidente para redondear la jornada. Fina, Fina, ¡dónde fuiste a aparcar! Mencionar que el incidente se resolvió sin consecuencias gracias a la colaboración efectiva de los presentes.

La abundancia de comida hizo prolongar la jornada hasta la cena para dar por finalizada la mercancía, cosa que ni aún así se consiguió.

La llegada de la noche nos expulsó del área recreativa en la que aún quedaban los últimos que menos prisa tenían por marchar.

CAMPO DEL RÍO 2022

Nos vemos en la próxima salida (si la lluvia quiere hacer acto de presencia, cosa que anhelamos), en caso contrario nos veríamos en el viaje a La Rioja. Salud y suerte.

Pistoletazo de salida a una nueva temporada

Como es costumbre (y que dure) con la comida de Campu´l Ríu daremos comienzo a una nueva temporada setera. Quedan atrás los meses veraniegos con sus festejos, las escapadas a la playa, las faenas típicas estivales, la pesca de río, los calores de la canícula…En el momento en el editamos esta página está «orbayando», esta circunstancia nos hace presagiar que pronto tendremos a nuestra disposición una variada cantidad de especies micológicas con las que satisfacer nuestras apetencias que este verano seco y caluroso nos había negado.

La concentración en Campo del Río está prevista para el domingo 4 de septiembre si las condiciones meteorológicas nos lo permiten, cosa que, si hacemos caso a AEMET, va a ser perfectamente factible. Con la debida precaución, ya que AEMET no siempre puede acertar en sus predicciones a medio plazo, si el tiempo nos jugase una mala pasada quedaría pospuesta la comida para el siguiente fin de semana.

Además de la citada comida se está pergeñando una salida de fin de semana fuera de los límites autonómicos. Cuándo y dónde está todavía sin determinar. El día 4 de septiembre se podría tratar este asunto, así que se agradecería a los socios que aporten ideas para tomar una decisión definitiva de cara al viaje, facilitando opiniones e información sobre la fecha y el lugar que cada uno considere más pertinente, siempre teniendo en cuenta las limitaciones de tiempo y espacio, (no vale pedirse París o La Habana, por ejemplo).

Para cerrar esta página de contacto (con los socios, por supuesto) vamos a incluir una presentación de fotografías de diversos hongos aportados por socios y colaboradores durante este verano, no sin antes desearos un buen retorno a la rutina laboral.¡Nos vemos pronto!

Por si alguien tiene curiosidad por los nombres, las citaré por orden de aparición: Rickenella fibula, Marasmius rotula, Fuligo septica, Boletus pinophilus, Caloboletus calopus, Clatrhus o Anthurus archeri, Cyathus striatus, Battarrea phalloides, Xylaria longipes, Mycena sp.(tal vez), Sparassis crispa y Boletus erythropus.

FIN DE TEMPORADA PRIMAVERAL 2022

Día 11 de junio. El día nos sorprende con una inesperada niebla. El plan establecido era el de acercarnos hasta el concejo de Somiedo en busca de las últimas setas de san Jorge, suponiendo que aún en las alturas quedase alguna corra sin explotar. La persistente y húmeda niebla nos acompañó durante la mayor parte del trayecto, malos presagios para andar rebuscando por las praderas. Si a la dificultad de localizar las setas con la hierba ya crecida añadimos la cortina de niebla la tarea parece imposible.

A medida que vamos ganando altitud el sol parece querer, tímidamente, derrotar a la adversidad meteorológica. A la altura de Saliencia ya sabemos que tendremos a la meteorología a nuestro favor. La primera parada, próxima al pueblo, la búsqueda resultó infructuosa. Sin embargo el grupo que subió hasta La Farrapona tuvo mejor suerte. Hierba corta, sol espléndido y una corra con media docena de enormes ejemplares. Ésto nos anima a seguir buscando. Otra corra, y otra y otra…

La cosecha todavía no era abundante, alrededor de kilo y medio, pero había que bajar a Saliencia, donde la comida y el resto de los compañeros esperaban impacientemente por nosotros en el Albergue ya que estábamos ligeramente retrasados. Pantagruélica comida, raciones abundantes, platos bien elaborados y buen servicio. Aunque la carta no era barata, con la cantidad de comida que se sirvió, salió a muy buen precio.

Nos quedaba la tarde por delante y había necesidad de estirar las piernas para ir acomodando los repletos estómagos. O eso, o aletargarse en una siestecilla sobre la hierba. Ni cortos ni perezosos optamos por continuar buscando perrechicos. Total que vuelta a La Farrapona, lugar mítico para el ciclismo nacional, donde más que buscar setas se dio un paseo por las camperas aprovechando el magnífico sol que relucía en las alturas mientras un mar de niebla cubría los valles interiores de Asturias como se puede apreciar en la foto de Emilio. Alguna seta más se recogió para completar los dos kilos y cansados pero contentos regresamos a nuestros vehículos para emprender el viaje de regreso.